Desarrollo empresarial

La década de los 90 fue un periodo de gran expansión para la marca. En 1992, se lanzó la primera de las once fragancias que actualmente se comercializán en más de 120 países. Halloween, quizá su producto más popular, marcó un hito, precisamente por su buen recibimiento en mercados internacionales. En esta misma época, Jesús del Pozo comenzó la producción industrial del Prêt-à-porter y presentó su primera colección de trajes de novia.

Con la llegada del nuevo siglo, Jesús del Pozo incrementó su cartera de negocio con nuevas líneas de productos: accesorios, gafas y ropa para la casa. Se trasladó a un nuevo estudio, en Ronda de Toledo, dónde el diseñador junto con su equipo, como en un laboratorio de ideas”, investigaba nuevos conceptos, materiales y formas para incorporar constantes novedades en cada colección.